Teoría del léxico y su relación con el significado
Por: Diana Osorio
"Syntax is an entirely pre-lexical system and the lexicon is a way of interpreting syntax”. Starke.
Palabras claves:
teorías del léxico, sintaxis, interfaz, codificación
del significado.
Resumen: En el presente texto se
plantean algunas de las teorías sobre el léxico y la relación que éste tiene con el significado. En
la primera parte, se realiza, a manera de introducción, una síntesis teórica
sobre la orientación del estudio del léxico, bajo la versión lexicista,
constructivista, y la actual, nanosintaxis. Seguidamente, se desarrolla el concepto de "interfaz"; en él se verá el aspecto teórico-metodológico de la
interfaz sintaxis-léxico-semántica con los alcances obtenidos desde un enfoque
teórico particular. Finalmente, se presenta el punto referido a la codificación
del significado, analizando su telicidad con la relación al significado. Allí
se examinan además, unos casos presentados, teniendo en cuenta qué aporta cada
uno, con respecto al mismo.
- Introducción:
El estudio del léxico
En el presente apartado se expone un resumen
sobre el estudio del léxico teniendo en cuenta tres corrientes o enfoques
teóricos: el léxico temático, el
constructivista y el nanosintáctico. Para su desarrollo, se toma como
referente la monografía de Ramchand (2007) y el artículo de Starke (2009)
consecutivamente.
En su monografía sobre el significado del verbo y del léxico, Ramchand (2007) explora una
visión de la arquitectura de la gramática en la cual el léxico se elimina como
un módulo con sus propias primitivas especiales y modos de combinación, y
aclara, que si bien hay elementos dentro del lenguaje que necesitan ser
listados y/o memorizados, esto se debe a los modos sintácticos de combinación y
no a los procesos internos del léxico.
Para Ramchand, la competencia lingüística de los
seres humanos incluye, mínima y crucialmente, un sistema combinatorio
(lingüísticamente específico) o sintaxis, siendo éste el único sistema combinatorio
relevante que existe en la sintaxis minimalista y, asume que el sistema en sí
es universal, en el sentido de subyacer en todas las instancias del lenguaje
humano.
Ramchand sostiene que siempre se han reconocido dos
tipos de información léxica: una información enciclopédica estructurada y otra
gramatical, más sistemática, que se conecta con el sistema sintáctico. Es a
esta combinación que se le denomina léxico.
Desde la Gramática Generativa (GG) muchas de las
discusiones iniciales estuvieron centradas en si estos aspectos gramaticales
“pertenecían” al campo “léxico o “sintáctico”. Así, algunas teorías[1]
buscaron establecer la validez de módulos separados con sus propias primitivas
y modos de combinación, unidas por reglas de correspondencia, mientras que
otras[2]
tomaron la opinión de que el léxico debe ser visto como el repositorio de
información esencialmente idiosincrásico[3]
/ memorizado, sin primitivas combinatorias independientes.
En las discusiones recientes, Ramchand hace
referencia a teóricos como Marantz, 1997b, 1998 y Borer 2005, los cuales optan
por negar la existencia de las generalizaciones seleccionales, lo que implica
que los elementos léxicos no poseen ninguna información sintácticamente
relevante que pudiera construir una limitación de sus posibilidades de
inserción. Por tanto, los límites reales sobre la variabilidad serán entonces
aquellos basados en el conocimiento del mundo real y convenciones
extralingüísticas.
1.1
Versión lexicista:
Este enfoque permite, según Ramchand, la clasificación
semántica de los tipos de rol dentro del léxico. Aquí, la información relevante
es proyectada desde el léxico[4],
siendo éste un "submódulo" de la facultad del lenguaje, esto es, que tiene
sus propios primitivos y modos de combinación.
Desde esta visión, la autora sostiene que el desafío
más importante radica en establecer la correspondencia o las reglas de enlace
entre el módulo léxico y su estructura interna, mediante una “jerarquía
temática” que mide la asignación de participantes temáticos a la función
gramatical o posición estructural. Se explica entonces, que el papel más bajo
de la jerarquía temática es asignado al argumento más bajo en la estructura
constituyente, el siguiente rol más bajo al siguiente argumento más bajo, y así
sucesivamente.
No obstante, señala, que no ha habido consenso sobre
el número y los tipos de relaciones temáticas que la teoría debe emplear, ni
sobre la naturaleza exacta de la jerarquía temática involucrada.
Ante esta falta de diagnósticos lingüísticos,
Ramchand cita a Dowty (1989 y 1990) quien ofrece una alternativa flexible a
estas generalizaciones, abogando por una vinculación más fluida basada en la
ponderación relativa de varias proto-propiedades diferentes. Los principios de
este autor, básicamente, renuncian a la idea de que las generalizaciones deben
estar representadas en la gramática central.
Los principios que Dowty da deben tener el estatus
de tendencias cognitivas generales que, en última instancia, subyacen en cómo
varios conceptos tienden a ser lexicalizados (memorizados). Pese a todo, estas
propiedades generales, son el nivel correcto de abstracción para indicar las
sistematicidades relativas al mapeo entre sintaxis y semántica, sostiene.
Otro punto de vista que Ramchand destaca es el de Baker (1988, citado por la autora)
para quien cada rol temático tiene su propia posición estructural especial con
la que está asociado. En un trabajo más reciente[5]
- prosigue- este autor afirma que la noción de papel temático que es relevante
para este principio es algo más abstracto que la lista tradicional que contiene
categorías temáticas como: agente, tema, meta, camino.
En
síntesis, Ramchand distingue dos extremos claros de la teoría: El léxico estático, el cual tiene su
propio vocabulario, pero no hay manipulaciones internas al lexicón antes de la
inserción. Las transformaciones sintácticas pueden alterar la manifestación de
un conjunto particular de información léxica en una oración. Y el léxico
dinámico, que tiene su propio vocabulario, así como manipulaciones internas
al léxico antes de la inserción. Aquí, las transformaciones sintácticas para
dar cuenta de las alternancias se reducen al mínimo.
Ambos
tipos de enfoque, según Ramchand, requieren una teoría de vinculación porque
cada módulo utiliza un vocabulario diferente, pero también surgen diferencias
independientes de si esa vinculación se supone determinista y absoluta,
determinista y relativa, o incluso que implica opcionalidad (no determinista).
1.2
Versión constructivista:
Continuando con su recorrido teórico, Ramchand
expone los componentes del enfoque constructivista, bajo el cual, las raíces no
contienen ninguna información sintácticamente relevante; éstas sólo son
paquetes de información cognitiva y enciclopédica.
Si bien, en su monografía hace referencia a varios
autores, en este texto solo se tendrán en cuenta los puntos de vista Boreriano y Marantziano
por ser autores que ella destaca en su exposición. En ellos, la distinción
entre categorías léxicas y funcionales se endurece, según la autora, alineándose
con el mundo real vs el significado lingüístico. La raíz sería la única
categoría léxica bajo estos puntos de vista, aunque no llevan ni siquiera la
información de la categoría y el significado, esta proviene de la estructura
funcional que se encuentra encima de la raíz.
Hay mucha división teórica al respecto, de las que
en síntesis, Ramchand distingue nuevamente dos extremos: La vista de raíces desnudas; esto es, que no contienen información
sintácticamente relevante, ni siquiera las características de la categoría. Y la vista de raíces bien vestidas, en la
cual, la raíz puede contener alguna información sintáctica, que va desde
información de categoría hasta información de selección sintáctica y grados de
información de estructura de argumento, dependiendo de la teoría en particular.
Esta información se asigna de forma sistemática a la representación sintáctica que
la codifica directamente.
En conclusión, las preguntas teóricas que surgen, giran
en torno a decidir cuánta estructura funcional puede justificarse en la
representación sintáctica, agrega.
Finalmente Ramchand hace una aclaración entre la
teoría gramática de la construcción y
los enfoques constructivistas, pues aunque ambas comparten la opinión de que "las
estructuras tienen significado"[6],
la primera analiza las construcciones a elementos léxicos que han de ser
enumerados y memorizados, minimizando así, el carácter generativo del sistema
de lenguaje natural y permitiendo que los grandes trozos templéticos sean
simplemente memorizados.
1.3.
Nanosintaxis:
Dentro del marco referencial de la gramática
generativa (GG) planteada por Chomsky en “Principios y parámetros”, emerge la
nanosintaxis como un nuevo enfoque de la arquitectura del lenguaje.[7]
Su fundamento principal se basa en la idea de que los nodos terminales de las
estructuras sintácticas se han vuelto muy pequeños a medida que los árboles
sintácticos crecieron[8].
Desde este enfoque teórico, se cree que los átomos
de la sintaxis son más pequeños de lo que se creía, lo que significa que la
sintaxis no es proyectada desde el léxico.
Si bien, el enfoque de la nanosintaxis ha sido
“poco” trabajado, por ser bastante nuevo, algunos autores han profundizado al
respecto. Michal Starke (2009) por ejemplo, nos introduce en el tema con su
artículo sobre Nanosintaxis como un
nuevo enfoque del lenguaje. En él, Starke sostiene que los átomos del lenguaje
son más pequeños de lo que se pensaba. Las nuevas estructuras sintácticas son
mucho más grandes y crecen continuamente así que los nodos terminales son más
pequeños; lo que implica que dichos nodos no son léxicos sino más pequeños que
los morfemas individuales.
Según Starke, la mayor parte de la investigación
actual sobre nanosintaxis se centra en dos secuencias:
I. “Diferentes
tamaños para diferentes elementos léxicos”. Dado que los morfemas ahora tienen
una estructura interna, se pueden capturar sus comportamientos variables y la
interacción el resto de la sintaxis. En este orden de ideas, la premisa de esta
secuencia es que un árbol almacenado léxicamente coincide con un nodo
sintáctico si éste contiene el nodo sintáctico. Esta premisa se basa en el
argumento empírico del sufijo “se” en
inglés (ed), el cual permite una lectura activa y una pasiva, lo que deriva que
dicho sufijo es sincrético.[9]
II. “Varios
tamaños de elementos léxicos”. Starke explica que desde este aspecto, los
elementos léxicos competirán entre sí para deletrear cualquier sintaxis del
árbol producido. Su generalización descriptiva sería tipo teorema, es decir;
una arquitectura cíclica, donde el mayor partido siempre anulará a los partidos
más pequeños.
III. Otro principio o aspecto que
Starke destaca es: si varios elementos léxicos coinciden, en cada ciclo, con el
nodo raíz, gana el candidato con los nodos menos usados. Estos tres
ingredientes, según el autor, producen una teoría no sólo elegante sino
poderosa de la morfosintaxis, sincretismos, alomorfias y la correspondencia
entre sintaxis y léxico.
En síntesis dentro del campo de la nanosintaxis se
abren muchas más vías de investigación, que ofrecen una nueva arquitectura de
la gramática. Es sintaxis pura (no proyectada desde el léxico[10])
que construye morfemas. Es un agrupamiento abstracto y recursivo de rasgos
formales, sin conocimiento de los morfemas, independiente del lenguaje.
- Interfaz
Para este apartado, se toma como referencia el
texto de Demonte (2006) sobre la interfaz sintaxis y léxico-semántica y, si
bien, dentro de la gramática generativa existen varios módulos que pueden
conformar una relación de interfaz, para el presente texto se ha optado por exponer la interfaz sintaxis-léxico-semántica[11].
Desde hace un tiempo a distintos aspectos del estudio del lenguaje se los analiza bajo la
denominación de "interfaz". Dentro del sistema lingüístico el término
"interfaces" hace referencia a la intersección entre el significado y
la codificación. El término "interfaces" por supuesto puede
legítimamente ser aplicado, a las conexiones entre la facultad del lenguaje y
otros aspectos de la cognición o entre la lingüística y otras disciplinas.
(Demonte, 2006).
En el texto de Demonte, la autora explica que
actualmente es difícil negar que las propiedades léxico-semánticas de las
palabras, en particular los predicados, se relacionan sistemáticamente con su
comportamiento sintáctico, es el caso por ejemplo de ciertos verbos transitivos
que tienen una variante intransitivo-incoativa con se (dormir/dormirse; romper/romperse), denotan un cambio de estado.
De otra manera un verbo como llorar sería intransitivo porque expresa un evento
controlado de causas internas, ejemplos:
a. María duerme/ María se durmió (cambio
de estado que indica que María estaba despierta)
b. Liseth llora
También es de común “acuerdo” el hecho de que las
propiedades semánticas del objeto directo (OD) influyan en la “estructura de
evento” de los predicados. Demonte sostiene que si el objeto es definido
resulta posible el sintagma adverbial que indica que estamos frente a una
acción acotada (evento télico), si el OD es indefinido esa modificación no es
posible, veamos:
a. Pablo
durmió 8 horas (evento télico)
b. Pablo durmió
(*minutos/horas)
Demonte continúa reseñando algunos hechos más, sin
embargo su pregunta radica en saber dónde se ubica esa interfaz, si representa
un conocimiento conceptual, computacional, general y qué tipos de mecanismos
–sintácticos, léxicos, etc., la configuran. Pues bien, la autora afirma que los
enfoques de esta interfaz, son de dos tipos: sintácticos y léxico-semánticos.
Por un lado, en los enfoques sintácticos, se
entiende que los procesos propios de esta interfaz: la realización de la
estructura argumental, las diferencias entre los dos tipos de predicados
intransitivos, las alternancias, la delimitación, etc., se presentan o formulan
mediante las categorías y procesos de la sintaxis. Lo que significa que los
aspectos del significado que influyen en la forma de las oraciones se
formalizan por medio de estructuras jerárquicas cuyos núcleos son las
categorías sintácticas (N, V, A, P).
En los enfoques léxico-semánticos, por su parte,
Demonte sostiene que esos procesos se formulan en los términos de la semántica
léxica: mediante categorías conceptuales y postulados de significado o plantillas
léxicas.
Si bien, Demonte expone tres puntos de vista o
hipótesis[12], para los efectos de este texto se destacan solo dos, pues desde su punto de vista, la concepción de
la interfaz sintaxis-léxico-semántica más elegante teórica y conceptualmente,
de mayor alcance y la más minimalista es la que combina la hipótesis II y la
III:
Hipótesis II. La
sintaxis léxico-relacional. Ciertos aspectos básicos del significado verbal son
sintácticamente transparentes.
Su denominación hace referencia a todas las
formalizaciones que representan sintácticamente los significados verbales
básicos. Éstas representan un análisis léxico-sintáctico composicional que
estructura sintácticamente un conjunto único, universal y mínimo, de predicados
atómicos. En ella, los significados verbales se pueden formalizar de varias
maneras:
Una es la propuesta por Hale y Keyser (1993 y 1998),
citado por la autora, denominada fundacional,
en la cual, los predicados atómicos básicos son ‘cambio’, ‘acción’ y ‘relación
fondo-figura’ y se proyectan respectivamente, mediante las categorías
gramaticales A, V+N y P. En este modelo, la causatividad es parte de la
sintaxis en sentido estricto.
Otra propuesta es la que cita de Mateu (1999 y 2002),
que coincide con la anterior en esto de la mínima composición léxica
sintácticamente transparente, además
incluye los elementos de una semántica configuracional expresada mediante estos
rasgos semánticos binarios:
a. [+/- R]: relación eventiva de “fuente”
(o causa inmediata), positiva (originación: escribir, romper) o
negativa (amar).
b. [+/-T]: relación eventiva de “transición”,
que siempre selecciona una no-eventiva; positiva (cambio dirigido): morir,
rodar, llegar, romperse, o negativa: vivir.
c. [+/- r]: rasgo positivo o negativo asociado a la relación no eventiva
(las relaciones fondo / figura pueden ser télicas o atélicas, con otras
palabras)
Finalmente, una tercera propuesta, es la que cita de
Erteschik-Shir y Rapoport (2000), en la cual se plantea la formalización
sintáctica, desde una perspectiva minimalista. Los predicados básicos son
‘actividad’, ‘logro’ (cambio de estado) y ‘realización’ (causa + cambio de
estado). El núcleo verbal contiene a su vez rasgos semánticos de significado
(manera, estado, trayectoria y locación).
Hipótesis III.
Plantillas léxico-semánticas, reglas de enlace y aumento monotónico de los significados.
Desde esta hipótesis, los aspectos estructurales del
significado verbal suelen representarse mediante una descomposición de
predicados que se combinan para dar lugar a tipos básicos u ontológicos de
eventos. Demonte, sostiene que el sistema léxico-semántico de Rappaport Hovav y
Levin que ella cita, contiene un principio general sobre el aumento monotónico
de las plantillas que predice que un verbo de actividad podrá combinarse con un
cambio de estado, pero no es posible, que un verbo causativo pueda convertirse
en uno de actividad, es decir; se puede meter una plantilla en otra, pero no se
puede reducir una plantilla ya formada.
3.
Codificación del significado
3.1
Telicidad
La telicidad es
una noción aspectual semántica, que se estudia en tanto es un argumento aislable
como parámetro del verbo, ésto es; existen verbos que son télicos y, tienen la
condición de que cuando empiezan tienen que terminar. Por ejemplo, el verbo morir tiene un fin necesario, en una
oración como: - Mi abuelo murió (necesariamente
este verbo tiene un fin, no hay nadie que muera a medias)[13].
Ramchand (2007)
sostiene que semánticamente proceso y resultado crean realizaciones complejas. Estos
dos componentes pueden encontrarse en el significado verbal, tanto juntos como
separados. La autora argumenta que existen dos tipos distintos de argumentos
internos sensiblemente aspectuales, y que la cuantificación solo es relevante
para un subtipo de uno de ellos.
Por tanto, se puede comprobar que la existencia de
telicidad no implica la existencia de un argumento interno cuantificado, lo
expone en (16b), ni siquiera un argumento interno en absoluto, expuesto en
(16a).
(16)
(a) Juan se levantó en un segundo. (Sin argumento interno)
(b) Encontraron oro en 3 horas.
(Argumento interno de término masivo)
A su vez, la existencia de un argumento interno no
implica telicidad (ni siquiera cuando está cuantificada), expuesto en (17).
(17)
Juan empujó el carro durante horas.
Kratzer (2004),
citado por la autora, diferencia telicidad y cuantificación de condiciones de
culminación. Ramchand opta por estudiar el path, el trayecto del evento.
Previamente se aclara que experimentar un cambio no necesariamente conlleva un
estado final, veamos:
-
Engordar
(alguien engorda y puede seguir engordando)
Destaca que incluso si caracterizamos un argumento
interno como uno que sufre un cambio crucial, esto no implica necesariamente el
logro de un estado final, es decir; si bien, los verbos que expone en (18) son
inacusativos, no son télicos obligatoriamente. Sólo la especificación de una ubicación final creará
telicidad como lo muestra en (27).
(18) ensanchar, (se puede seguir ensanchando y así
con los demás verbos) endurecer, fundir, secar.
(27) Juan empujó
la carreta hasta el final del jardín.
Hay ciertos verbos que se comportan de forma
significativamente diferente al ser obligatoriamente télicos y rechazan el test
For an hour:
- Juan rompió el palo en un segundo / *
por segundos.
- María llegó en dos minutos / * durante
dos minutos.
- Michael encontró oro en sólo 10 minutos.
- Diana
escribió la carta en una hora/escribió por una hora
3.2 Variación del
significado en los usos de SE:
El uso de SE en
español tiene varios significados, a continuación presentaremos un resumen
según su categoría morfológica:[14]
El SE como pronombre:
Dentro de este
grupo se halla el uso de SE como variante
de LE, LES (CI) en oraciones intransitivas como: -Se lo dio ayer, -Se lo
compré en la tienda.
El SE reflexivo
(CD/CI) en oraciones reflexivas como: -Se duchó en la piscina, -Se puso el
cinturón.
El SE recíproco (CD/CI)
en oraciones reciprocas como: -Se saludaron en la facultad, -Se escriben
mensajes.
El SE causativo
(CD/CI) en oraciones reflexivas causativas donde el sujeto hace que alguien
haga algo para él, como: -Se construyó una casa, -Se cortó las uñas ayer.
El SE dativo
ético (D.E) en oraciones transitivas e intransitivas. Aquí el valor es
puramente enfático, expresivo, es decir; se puede omitir su uso y el
significado no varía: -Se comió todo el
postre, -Se sabe la teoría.
El SE como morfema
pronominal: Dentro de este
grupo hallamos el SE como pseudorreflejo (marca
de intransitiva) en oraciones intransitivas donde nunca hay complemento
indirecto (CI). En ellas puede presentarse tres posibilidades: El sujeto
animado sufre un cambio psíquico, anímico o corporal. El sujeto animado es
presentado con verbos de movimiento o estativo. El sujeto inanimado es afectado
por la acción del verbo, veamos:
a. Se enfadó con Diego
Se resfrió
ayer
b. Se marchó al parque
Se quedó en casa
c. El tren se detuvo
La casa se
hundió.
El SE como partícula: Dentro de este grupo está el SE como pasiva refleja (marca de intransitiva). En este tipo de
oraciones no hay sujeto semántico sino gramatical en 3ra. persona del S/P.
equivale a oraciones pasivas reflejas como: -Se venden libros, -Se derrumbó la
casa.
El SE impersonal
(marca impersonal). En estas no hay sujeto y solo puede estar en 3ra. persona del singular: -Se estudia mucho aquí, -Se ve a Pablo en la plaza.
3.3 El SE: significado télico
vs resultativo
La
resultatividad indica una acción terminada o, como el resultado de un proceso
previo, culmina.
En el artículo
de Gretel De Cuyper, se expone que SE tiene un papel aspectual resultativo
delimitador que se debe diferenciar del papel télico. La diferencia radica en
que en la construcción resultativa, el estado final se obtiene directamente por
factores estructurales y no contextuales. Mientras que la construcción télica,
no necesariamente implica la obtención de un estado final y, de ser así, es
porque así lo requiere el contexto discursivo dentro de las posibilidades
estructurales.
Gretel sostiene
que la adopción de la divergencia “telicidad-resultatividad” permite destacar
claramente las diferencias entre las construcciones transitivas sin SE y sus
‘equivalentes’ con SE; veamos:
(7) Diana va a
comer asado
(8) Diana va a
comerse un asado
Según la autora,
la construcción de (7) es télica y la (8) es resultativa. Tal afirmación es
demostrada en 7a y 8a. Puesto que en 7a lo que sigue los dos puntos añade
información (‘y’) al hecho de que habrá un evento de comerse un asado. En 8a,
por su parte, la oración que sigue los dos puntos indica una explicación (‘ya
que’) de Diana va a comerse un asado.
(7a) Diana va a
comer un asado: esta vez, tiene la intención de acabarla.
(8b) Diana va a
comerse un asado: esta vez, tiene la intención de acabarla.
Esto demuestra
que sólo hay un estado final asegurado en Diana
va a comerse un asado, y no en Diana
va a comer un asado. Como se desprende de los contrarios (7-8), el
responsable de la resultatividad en (7) y (8) es el marcador reflexivo.
Análisis de ejemplos
(1). (i) el chico abrió la puerta (la puerta fue abierta)
(ii) la
puerta se abrió. (Verbo de movimiento,
resultativo/culminativo)
(2) (i)
engordar, enceguecer -----------// gordo, ciego
Estos verbos son atélicos, puesto que la persona que
engorda, se hace gorda y puede seguir engordando. Con ciego, enceguecer da
cuenta de que se hace ciego, lo que implica que puede seguir perdiendo la
vista.
(3) (i) Se comió mucho - voz pasiva
(ii) se comió todo - resultativo
(4) (i) Comer manzanas (el verbo atélico puede ser
delimitado con un OD) (al no especificar cuántas manzanas, se da un aspecto
atélico, el objeto en este caso es indeterminado.)
(ii) Comer
las manzanas, unas manzanas, cuatro manzanas. (En estas oraciones, por su
parte, el artículo determinado y los cuantificadores le dan un aspecto télico
al verbo)
Comer
las manzanas en una hora/durante/por una hora/
(durante/en una hora)
Referencias
De
Cuyper, Gretel. Objetos y sujetos no seleccionados. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/918650.pdf
Demonte,
Violeta. (2006). Qué es sintáctico y qué es léxico en la interfaz entre
sintaxis y léxico-semántica: hipótesis y conjeturas. Signo & Seña número 15
1 Julio, pp. 17-41. Facultad de Filosofía y letras - Universidad de Buenos
Aires, ISSN: 0327-8956. Recuperado de: http://palabrasparavioleta.weebly.com/uploads/9/6/4/6/9646574/2006-signo-lexico-sintaxis.pdf
Ramchand,
Gillian Catriona. (2007). Verb
Meaning and the Lexicon. A First-Phase Syntax. Cambridge. Studies in
Linguistics, 116. Cambridge Universities Press. Introduction
Starke, Michal. (2009). Nanosyntax- A short primer to a new approach to language, en: Nordlyd 36.1, ed. PeterSvenonius, Gillian Ramchand, Michal Starke, and Knut Tarald
Taraldsen, pp. 1–6. CASTL, Tromsø.
https://castl.uit.no/index.php/syntax/castl-fish
Bibliografía de consutla
Amaya
Mendikoetxea. (2004). En busca de los primitivos léxicos y su realizaciónsintáctica: del léxico a la sintaxis y viceversa. Universidad Autónoma de
Madrid/IUOG.
Miguel, Elena de: “El aspecto léxico”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española.
Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 46.1-4, p. 2979
subs.
Cibergrafía
Valores de SE: http://delenguayliteratura.com/Valores_de_SE_Categoria_morfologica_y_funcion_sintactica.html
Nanosintaxis.
https://en.wikipedia.org/wiki/Nanosyntax
NOTAS
[5] Baker (1997)
[7] Vale la pena destacar que los comienzos de la
nanosintaxis se remontan a un artículo de Hale, Kenneth y S. Jay Keyser. 1993. Titulado:
"On Argument Structure and the Lexical Representation of Syntactic
Relations" "Sobre la estructura del argumento y la representación
léxica de las relaciones sintácticas". En The View from Building 20, Editado por
Kenneth Hale y S. Jay Keyser, pp. 53-109. Cambridge, MA: La prensa del MIT. ISBN 978-0-262-58124-0. Consultado en la
web. Ver referencia bibliográfica sobre Nanosintaxis
[9] “El sincretismo en
lenguaje, es un fenómeno por el que dos o más valores morfosintácticos
comparten la misma forma. Por ejemplo, en español, la 1ª y 3ª personas del
singular son idénticas en varios tiempos verbales: así, cantaba puede implicar
que el sujeto que canta sea yo, pero también él o ella; lo mismo pasa con
cantaría, cante, cantara, cantase; estas formas proceden de formas latinas que
sí distinguían ambas personas, pero la desaparición durante la formación del
español, y otras lenguas romances, de varias consonantes finales
características de la conjugación latina ha dado como resultado formas
sincréticas. En morfología, el sincretismo es típico de las lenguas fusionales.”
Consultado en la web. Ver referencia bibliográfica sobre el tema.
[10] “Syntax is an entirely pre-lexical system and
the lexicon is a way of interpreting syntax (and mapping it onto other
representations – such as conceptual representations and gestural
(phonological)” (Starke, 2009. Pág.
2)
[12] Cabe mencionar la hipótesis I: El aspecto impulsa la sintaxis. La
proyección y la interpretación de los argumentos es completamente composicional
[13] Y aquí podemos
reflexionar en el dicho: “está muerto en vida”, para referirse a una persona
que ha quedado en estado vegetativo, podría entenderse que la expresión es
inadecuada porque o se está muerto o se está vivo.

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