Teoría del léxico


Teoría del léxico y su relación con el significado

Por: Diana Osorio 

"Syntax is an entirely pre-lexical system and the lexicon is a way of interpreting syntax”. Starke.
                                                                    
Palabras claves: teorías del léxico, sintaxis, interfaz, codificación del significado.

Resumen: En el presente texto se plantean algunas de las teorías sobre el léxico y la relación que éste tiene con el significado. En la primera parte, se realiza, a manera de introducción, una síntesis teórica sobre la orientación del estudio del léxico, bajo la versión lexicista, constructivista, y la actual, nanosintaxis. Seguidamente, se desarrolla el concepto de "interfaz"; en él se verá el aspecto teórico-metodológico de la interfaz sintaxis-léxico-semántica con los alcances obtenidos desde un enfoque teórico particular. Finalmente, se presenta el punto referido a la codificación del significado, analizando su telicidad con la relación al significado. Allí se examinan además, unos casos presentados, teniendo en cuenta qué aporta cada uno, con respecto al mismo.

  1. Introducción: El estudio del léxico
En el presente apartado se expone un resumen sobre el estudio del léxico teniendo en cuenta tres corrientes o enfoques teóricos: el léxico temático, el constructivista y el nanosintáctico. Para su desarrollo, se toma como referente la monografía de Ramchand (2007) y el artículo de Starke (2009) consecutivamente. 
En su monografía sobre el significado del verbo y del léxico, Ramchand (2007) explora una visión de la arquitectura de la gramática en la cual el léxico se elimina como un módulo con sus propias primitivas especiales y modos de combinación, y aclara, que si bien hay elementos dentro del lenguaje que necesitan ser listados y/o memorizados, esto se debe a los modos sintácticos de combinación y no a los procesos internos del léxico.
Para Ramchand, la competencia lingüística de los seres humanos incluye, mínima y crucialmente, un sistema combinatorio (lingüísticamente específico) o sintaxis, siendo éste el único sistema combinatorio relevante que existe en la sintaxis minimalista y, asume que el sistema en sí es universal, en el sentido de subyacer en todas las instancias del lenguaje humano.
Ramchand sostiene que siempre se han reconocido dos tipos de información léxica: una información enciclopédica estructurada y otra gramatical, más sistemática, que se conecta con el sistema sintáctico. Es a esta combinación que se le denomina léxico.
Desde la Gramática Generativa (GG) muchas de las discusiones iniciales estuvieron centradas en si estos aspectos gramaticales “pertenecían” al campo “léxico o “sintáctico”. Así, algunas teorías[1] buscaron establecer la validez de módulos separados con sus propias primitivas y modos de combinación, unidas por reglas de correspondencia, mientras que otras[2] tomaron la opinión de que el léxico debe ser visto como el repositorio de información esencialmente idiosincrásico[3] / memorizado, sin primitivas combinatorias independientes.
En las discusiones recientes, Ramchand hace referencia a teóricos como Marantz, 1997b, 1998 y Borer 2005, los cuales optan por negar la existencia de las generalizaciones seleccionales, lo que implica que los elementos léxicos no poseen ninguna información sintácticamente relevante que pudiera construir una limitación de sus posibilidades de inserción. Por tanto, los límites reales sobre la variabilidad serán entonces aquellos basados en el conocimiento del mundo real y convenciones extralingüísticas.

1.1 Versión lexicista:
Este enfoque permite, según Ramchand, la clasificación semántica de los tipos de rol dentro del léxico. Aquí, la información relevante es proyectada desde el léxico[4], siendo éste un "submódulo" de la facultad del lenguaje, esto es, que tiene sus propios primitivos y modos de combinación.
Desde esta visión, la autora sostiene que el desafío más importante radica en establecer la correspondencia o las reglas de enlace entre el módulo léxico y su estructura interna, mediante una “jerarquía temática” que mide la asignación de participantes temáticos a la función gramatical o posición estructural. Se explica entonces, que el papel más bajo de la jerarquía temática es asignado al argumento más bajo en la estructura constituyente, el siguiente rol más bajo al siguiente argumento más bajo, y así sucesivamente.
No obstante, señala, que no ha habido consenso sobre el número y los tipos de relaciones temáticas que la teoría debe emplear, ni sobre la naturaleza exacta de la jerarquía temática involucrada.
Ante esta falta de diagnósticos lingüísticos, Ramchand cita a Dowty (1989 y 1990) quien ofrece una alternativa flexible a estas generalizaciones, abogando por una vinculación más fluida basada en la ponderación relativa de varias proto-propiedades diferentes. Los principios de este autor, básicamente, renuncian a la idea de que las generalizaciones deben estar representadas en la gramática central.
Los principios que Dowty da deben tener el estatus de tendencias cognitivas generales que, en última instancia, subyacen en cómo varios conceptos tienden a ser lexicalizados (memorizados). Pese a todo, estas propiedades generales, son el nivel correcto de abstracción para indicar las sistematicidades relativas al mapeo entre sintaxis y semántica, sostiene.
Otro punto de vista que Ramchand destaca es el de Baker (1988, citado por la autora) para quien cada rol temático tiene su propia posición estructural especial con la que está asociado. En un trabajo más reciente[5] - prosigue- este autor afirma que la noción de papel temático que es relevante para este principio es algo más abstracto que la lista tradicional que contiene categorías temáticas como: agente, tema, meta, camino.
En síntesis, Ramchand distingue dos extremos claros de la teoría: El léxico estático, el cual tiene su propio vocabulario, pero no hay manipulaciones internas al lexicón antes de la inserción. Las transformaciones sintácticas pueden alterar la manifestación de un conjunto particular de información léxica en una oración. Y el  léxico dinámico, que tiene su propio vocabulario, así como manipulaciones internas al léxico antes de la inserción. Aquí, las transformaciones sintácticas para dar cuenta de las alternancias se reducen al mínimo.
Ambos tipos de enfoque, según Ramchand, requieren una teoría de vinculación porque cada módulo utiliza un vocabulario diferente, pero también surgen diferencias independientes de si esa vinculación se supone determinista y absoluta, determinista y relativa, o incluso que implica opcionalidad (no determinista).

1.2 Versión constructivista:
Continuando con su recorrido teórico, Ramchand expone los componentes del enfoque constructivista, bajo el cual, las raíces no contienen ninguna información sintácticamente relevante; éstas sólo son paquetes de información cognitiva y enciclopédica.
Si bien, en su monografía  hace referencia a varios autores, en este texto solo se tendrán en cuenta  los puntos de vista Boreriano y Marantziano por ser autores que ella destaca en su exposición. En ellos, la distinción entre categorías léxicas y funcionales se endurece, según la autora, alineándose con el mundo real vs el significado lingüístico. La raíz sería la única categoría léxica bajo estos puntos de vista, aunque no llevan ni siquiera la información de la categoría y el significado, esta proviene de la estructura funcional que se encuentra encima de la raíz.
Hay mucha división teórica al respecto, de las que en síntesis, Ramchand distingue nuevamente dos extremos: La vista de raíces desnudas; esto es, que no contienen información sintácticamente relevante, ni siquiera las características de la categoría. Y la vista de raíces bien vestidas, en la cual, la raíz puede contener alguna información sintáctica, que va desde información de categoría hasta información de selección sintáctica y grados de información de estructura de argumento, dependiendo de la teoría en particular. Esta información se asigna de forma sistemática a la representación sintáctica que la codifica directamente.
En conclusión, las preguntas teóricas que surgen, giran en torno a decidir cuánta estructura funcional puede justificarse en la representación sintáctica, agrega.
Finalmente Ramchand hace una aclaración entre la teoría gramática de la construcción  y los enfoques constructivistas, pues aunque ambas comparten la opinión de que "las estructuras tienen significado"[6], la primera analiza las construcciones a elementos léxicos que han de ser enumerados y memorizados, minimizando así, el carácter generativo del sistema de lenguaje natural y permitiendo que los grandes trozos templéticos sean simplemente memorizados.

1.3. Nanosintaxis:
Dentro del marco referencial de la gramática generativa (GG) planteada por Chomsky en “Principios y parámetros”, emerge la nanosintaxis como un nuevo enfoque de la arquitectura del lenguaje.[7] Su fundamento principal se basa en la idea de que los nodos terminales de las estructuras sintácticas se han vuelto muy pequeños a medida que los árboles sintácticos crecieron[8].
Desde este enfoque teórico, se cree que los átomos de la sintaxis son más pequeños de lo que se creía, lo que significa que la sintaxis no es proyectada desde el léxico.
Si bien, el enfoque de la nanosintaxis ha sido “poco” trabajado, por ser bastante nuevo, algunos autores han profundizado al respecto. Michal Starke (2009) por ejemplo, nos introduce en el tema con su artículo sobre Nanosintaxis como un nuevo enfoque del lenguaje. En él, Starke sostiene que los átomos del lenguaje son más pequeños de lo que se pensaba. Las nuevas estructuras sintácticas son mucho más grandes y crecen continuamente así que los nodos terminales son más pequeños; lo que implica que dichos nodos no son léxicos sino más pequeños que los morfemas individuales.
Según Starke, la mayor parte de la investigación actual sobre nanosintaxis se centra en dos secuencias:
            I.    “Diferentes tamaños para diferentes elementos léxicos”. Dado que los morfemas ahora tienen una estructura interna, se pueden capturar sus comportamientos variables y la interacción el resto de la sintaxis. En este orden de ideas, la premisa de esta secuencia es que un árbol almacenado léxicamente coincide con un nodo sintáctico si éste contiene el nodo sintáctico. Esta premisa se basa en el argumento empírico del sufijo “se” en inglés (ed), el cual permite una lectura activa y una pasiva, lo que deriva que dicho sufijo es sincrético.[9]
          II.    “Varios tamaños de elementos léxicos”. Starke explica que desde este aspecto, los elementos léxicos competirán entre sí para deletrear cualquier sintaxis del árbol producido. Su generalización descriptiva sería tipo teorema, es decir; una arquitectura cíclica, donde el mayor partido siempre anulará a los partidos más pequeños.
III. Otro principio o aspecto que Starke destaca es: si varios elementos léxicos coinciden, en cada ciclo, con el nodo raíz, gana el candidato con los nodos menos usados. Estos tres ingredientes, según el autor, producen una teoría no sólo elegante sino poderosa de la morfosintaxis, sincretismos, alomorfias y la correspondencia entre sintaxis y léxico.
En síntesis dentro del campo de la nanosintaxis se abren muchas más vías de investigación, que ofrecen una nueva arquitectura de la gramática. Es sintaxis pura (no proyectada desde el léxico[10]) que construye morfemas. Es un agrupamiento abstracto y recursivo de rasgos formales, sin conocimiento de los morfemas, independiente del lenguaje.

  1. Interfaz
Para este apartado, se toma como referencia el texto de Demonte (2006) sobre la interfaz sintaxis y léxico-semántica y, si bien, dentro de la gramática generativa existen varios módulos que pueden conformar una relación de interfaz, para el presente texto se ha optado por exponer la interfaz sintaxis-léxico-semántica[11].
Desde hace un tiempo a distintos aspectos del  estudio del lenguaje se los analiza bajo la denominación de "interfaz". Dentro del sistema lingüístico el término "interfaces" hace referencia a la intersección entre el significado y la codificación. El término "interfaces" por supuesto puede legítimamente ser aplicado, a las conexiones entre la facultad del lenguaje y otros aspectos de la cognición o entre la lingüística y otras disciplinas. (Demonte, 2006).
En el texto de Demonte, la autora explica que actualmente es difícil negar que las propiedades léxico-semánticas de las palabras, en particular los predicados, se relacionan sistemáticamente con su comportamiento sintáctico, es el caso por ejemplo de ciertos verbos transitivos que tienen una variante intransitivo-incoativa con se (dormir/dormirse; romper/romperse), denotan un cambio de estado. De otra manera un verbo como llorar sería intransitivo porque expresa un evento controlado de causas internas, ejemplos:
a. María duerme/ María se durmió (cambio de estado que indica que María estaba despierta)
b. Liseth llora
También es de común “acuerdo” el hecho de que las propiedades semánticas del objeto directo (OD) influyan en la “estructura de evento” de los predicados. Demonte sostiene que si el objeto es definido resulta posible el sintagma adverbial que indica que estamos frente a una acción acotada (evento télico), si el OD es indefinido esa modificación no es posible, veamos:
a. Pablo durmió 8 horas (evento télico)
b. Pablo durmió (*minutos/horas)
Demonte continúa reseñando algunos hechos más, sin embargo su pregunta radica en saber dónde se ubica esa interfaz, si representa un conocimiento conceptual, computacional, general y qué tipos de mecanismos –sintácticos, léxicos, etc., la configuran. Pues bien, la autora afirma que los enfoques de esta interfaz, son de dos tipos: sintácticos y léxico-semánticos.
Por un lado, en los enfoques sintácticos, se entiende que los procesos propios de esta interfaz: la realización de la estructura argumental, las diferencias entre los dos tipos de predicados intransitivos, las alternancias, la delimitación, etc., se presentan o formulan mediante las categorías y procesos de la sintaxis. Lo que significa que los aspectos del significado que influyen en la forma de las oraciones se formalizan por medio de estructuras jerárquicas cuyos núcleos son las categorías sintácticas (N, V, A, P).
En los enfoques léxico-semánticos, por su parte, Demonte sostiene que esos procesos se formulan en los términos de la semántica léxica: mediante categorías conceptuales y postulados de significado o plantillas léxicas.
Si bien, Demonte expone tres puntos de vista o hipótesis[12], para los efectos de este texto se destacan solo dos, pues desde su punto de vista, la concepción de la interfaz sintaxis-léxico-semántica más elegante teórica y conceptualmente, de mayor alcance y la más minimalista es la que combina la hipótesis II y la III:
Hipótesis II. La sintaxis léxico-relacional. Ciertos aspectos básicos del significado verbal son sintácticamente transparentes.
Su denominación hace referencia a todas las formalizaciones que representan sintácticamente los significados verbales básicos. Éstas representan un análisis léxico-sintáctico composicional que estructura sintácticamente un conjunto único, universal y mínimo, de predicados atómicos. En ella, los significados verbales se pueden formalizar de varias maneras:
Una es la propuesta por Hale y Keyser (1993 y 1998), citado por la autora, denominada fundacional, en la cual, los predicados atómicos básicos son ‘cambio’, ‘acción’ y ‘relación fondo-figura’ y se proyectan respectivamente, mediante las categorías gramaticales A, V+N y P. En este modelo, la causatividad es parte de la sintaxis en sentido estricto.



Otra propuesta es la que cita de Mateu (1999 y 2002), que coincide con la anterior en esto de la mínima composición léxica sintácticamente  transparente, además incluye los elementos de una semántica configuracional expresada mediante estos rasgos semánticos binarios:
a. [+/- R]: relación eventiva de “fuente” (o causa inmediata), positiva (originación: escribir, romper) o negativa (amar).
b. [+/-T]: relación eventiva de “transición”, que siempre selecciona una no-eventiva; positiva (cambio dirigido): morir, rodar, llegarromperse, o negativa: vivir.
c. [+/- r]: rasgo positivo o negativo asociado a la relación no eventiva (las relaciones fondo / figura pueden ser télicas o atélicas, con otras palabras)
Finalmente, una tercera propuesta, es la que cita de Erteschik-Shir y Rapoport (2000), en la cual se plantea la formalización sintáctica, desde una perspectiva minimalista. Los predicados básicos son ‘actividad’, ‘logro’ (cambio de estado) y ‘realización’ (causa + cambio de estado). El núcleo verbal contiene a su vez rasgos semánticos de significado (manera, estado, trayectoria y locación).
Hipótesis III. Plantillas léxico-semánticas, reglas de enlace y aumento monotónico de los significados.
Desde esta hipótesis, los aspectos estructurales del significado verbal suelen representarse mediante una descomposición de predicados que se combinan para dar lugar a tipos básicos u ontológicos de eventos. Demonte, sostiene que el sistema léxico-semántico de Rappaport Hovav y Levin que ella cita, contiene un principio general sobre el aumento monotónico de las plantillas que predice que un verbo de actividad podrá combinarse con un cambio de estado, pero no es posible, que un verbo causativo pueda convertirse en uno de actividad, es decir; se puede meter una plantilla en otra, pero no se puede reducir una plantilla ya formada.

3. Codificación del significado
3.1 Telicidad
La telicidad es una noción aspectual semántica, que se estudia en tanto es un argumento aislable como parámetro del verbo, ésto es; existen verbos que son télicos y, tienen la condición de que cuando empiezan tienen que terminar. Por ejemplo, el verbo morir tiene un fin necesario, en una oración como: - Mi abuelo murió (necesariamente este verbo tiene un fin, no hay nadie que muera a medias)[13].
Ramchand (2007) sostiene que semánticamente proceso y resultado crean realizaciones complejas. Estos dos componentes pueden encontrarse en el significado verbal, tanto juntos como separados. La autora argumenta que existen dos tipos distintos de argumentos internos sensiblemente aspectuales, y que la cuantificación solo es relevante para un subtipo de uno de ellos.
Por tanto, se puede comprobar que la existencia de telicidad no implica la existencia de un argumento interno cuantificado, lo expone en (16b), ni siquiera un argumento interno en absoluto, expuesto en (16a).
(16) (a) Juan se levantó en un segundo. (Sin argumento interno)
       (b) Encontraron oro en 3 horas. (Argumento interno de término masivo)
A su vez, la existencia de un argumento interno no implica telicidad (ni siquiera cuando está cuantificada), expuesto en (17).
(17) Juan empujó el carro durante horas.
Kratzer (2004), citado por la autora, diferencia telicidad y cuantificación de condiciones de culminación. Ramchand opta por estudiar el path, el trayecto del evento. Previamente se aclara que experimentar un cambio no necesariamente conlleva un estado final, veamos:
-        Engordar (alguien engorda y puede seguir engordando)
Destaca que incluso si caracterizamos un argumento interno como uno que sufre un cambio crucial, esto no implica necesariamente el logro de un estado final, es decir; si bien, los verbos que expone en (18) son inacusativos, no son télicos obligatoriamente. Sólo la especificación de una ubicación final creará telicidad como lo muestra en (27).
(18) ensanchar, (se puede seguir ensanchando y así con los demás verbos) endurecer, fundir, secar.
(27) Juan empujó la carreta hasta el final del jardín.
Hay ciertos verbos que se comportan de forma significativamente diferente al ser obligatoriamente télicos y rechazan el test For an hour:
- Juan rompió el palo en un segundo / * por segundos.
- María llegó en dos minutos / * durante dos minutos.
- Michael encontró oro en sólo 10 minutos.
- Diana escribió la carta en una hora/escribió por una hora

3.2 Variación del significado en los usos de SE:
El uso de SE en español tiene varios significados, a continuación presentaremos un resumen según su categoría morfológica:[14]
El SE como pronombre: Dentro de este grupo se halla el uso de SE como variante de LE, LES (CI) en oraciones intransitivas como: -Se lo dio ayer, -Se lo compré en la tienda.
El SE reflexivo (CD/CI) en oraciones reflexivas como: -Se duchó en la piscina, -Se puso el cinturón.
El SE recíproco (CD/CI) en oraciones reciprocas como: -Se saludaron en la facultad, -Se escriben mensajes.
El SE causativo (CD/CI) en oraciones reflexivas causativas donde el sujeto hace que alguien haga algo para él, como: -Se construyó una casa, -Se cortó las uñas ayer.
El SE dativo ético (D.E) en oraciones transitivas e intransitivas. Aquí el valor es puramente enfático, expresivo, es decir; se puede omitir su uso y el significado no varía:  -Se comió todo el postre, -Se sabe la teoría.
El SE como morfema pronominal: Dentro de este grupo hallamos el SE como pseudorreflejo (marca de intransitiva) en oraciones intransitivas donde nunca hay complemento indirecto (CI). En ellas puede presentarse tres posibilidades: El sujeto animado sufre un cambio psíquico, anímico o corporal. El sujeto animado es presentado con verbos de movimiento o estativo. El sujeto inanimado es afectado por la acción del verbo, veamos:
a. Se enfadó con Diego
    Se resfrió ayer
b. Se marchó al parque
    Se quedó en casa
c. El tren se detuvo
    La casa se hundió.
El SE como partícula: Dentro de este grupo está el SE como pasiva refleja (marca de intransitiva). En este tipo de oraciones no hay sujeto semántico sino gramatical en 3ra. persona del S/P. equivale a oraciones pasivas reflejas como: -Se venden libros, -Se derrumbó la casa.
El SE impersonal (marca impersonal). En estas no hay sujeto y solo puede estar en 3ra. persona del singular: -Se estudia mucho aquí, -Se ve a Pablo en la plaza.

3.3 El SE: significado télico vs resultativo
La resultatividad indica una acción terminada o, como el resultado de un proceso previo, culmina.
En el artículo de Gretel De Cuyper, se expone que SE tiene un papel aspectual resultativo delimitador que se debe diferenciar del papel télico. La diferencia radica en que en la construcción resultativa, el estado final se obtiene directamente por factores estructurales y no contextuales. Mientras que la construcción télica, no necesariamente implica la obtención de un estado final y, de ser así, es porque así lo requiere el contexto discursivo dentro de las posibilidades estructurales.
Gretel sostiene que la adopción de la divergencia “telicidad-resultatividad” permite destacar claramente las diferencias entre las construcciones transitivas sin SE y sus ‘equivalentes’ con SE; veamos:
(7) Diana va a comer asado
(8) Diana va a comerse un asado
Según la autora, la construcción de (7) es télica y la (8) es resultativa. Tal afirmación es demostrada en 7a y 8a. Puesto que en 7a lo que sigue los dos puntos añade información (‘y’) al hecho de que habrá un evento de comerse un asado. En 8a, por su parte, la oración que sigue los dos puntos indica una explicación (‘ya que’) de Diana va a comerse un asado.
(7a) Diana va a comer un asado: esta vez, tiene la intención de acabarla.
(8b) Diana va a comerse un asado: esta vez, tiene la intención de acabarla.
Esto demuestra que sólo hay un estado final asegurado en Diana va a comerse un asado, y no en Diana va a comer un asado. Como se desprende de los contrarios (7-8), el responsable de la resultatividad en (7) y (8) es el marcador reflexivo.

Análisis de ejemplos
(1). (i) el chico abrió la puerta    (la puerta fue abierta)          
      (ii) la puerta se abrió.  (Verbo de movimiento, resultativo/culminativo)
(2)  (i) engordar, enceguecer -----------// gordo, ciego
Estos verbos son atélicos, puesto que la persona que engorda, se hace gorda y puede seguir engordando. Con ciego, enceguecer da cuenta de que se hace ciego, lo que implica que puede seguir perdiendo la vista.
(3) (i) Se comió mucho - voz pasiva
     (ii) se comió todo - resultativo
(4) (i) Comer manzanas (el verbo atélico puede ser delimitado con un OD) (al no especificar cuántas manzanas, se da un aspecto atélico, el objeto en este caso es indeterminado.)
     (ii) Comer las manzanas, unas manzanas, cuatro manzanas. (En estas oraciones, por su parte, el artículo determinado y los cuantificadores le dan un aspecto télico al verbo)
           Comer las manzanas en una hora/durante/por una hora/  (durante/en una hora)


Referencias
De Cuyper, Gretel. Objetos y sujetos no seleccionados. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/918650.pdf

Demonte, Violeta. (2006). Qué es sintáctico y qué es léxico en la interfaz entre sintaxis y léxico-semántica: hipótesis y conjeturas. Signo & Seña número 15 1 Julio, pp. 17-41. Facultad de Filosofía y letras - Universidad de Buenos Aires, ISSN: 0327-8956. Recuperado de: http://palabrasparavioleta.weebly.com/uploads/9/6/4/6/9646574/2006-signo-lexico-sintaxis.pdf

Ramchand, Gillian Catriona. (2007). Verb Meaning and the Lexicon. A First-Phase Syntax. Cambridge. Studies in Linguistics, 116. Cambridge Universities Press. Introduction

Starke, Michal. (2009). Nanosyntax- A short primer to a new approach to language,  en: Nordlyd 36.1, ed. PeterSvenonius, Gillian Ramchand, Michal Starke, and Knut Tarald Taraldsen, pp. 1–6. CASTL, Tromsø. https://castl.uit.no/index.php/syntax/castl-fish

Bibliografía de consutla
Amaya Mendikoetxea. (2004). En busca de los primitivos léxicos y su realizaciónsintáctica: del léxico a la sintaxis y viceversa. Universidad Autónoma de Madrid/IUOG. 

Miguel, Elena de: “El aspecto léxico”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 46.1-4, p. 2979 subs.

Cibergrafía


NOTAS
[1] Teoría LFG, cita la autora a Bresnan, 1982
[2] GB
[3] Fonológica, sintáctica y semántica
[4] Entendido como módulo que trata de la estructura de los argumentos, en palabras de Ramchand.
[5] Baker (1997)
[6] Las comillas son de Ramchand.
[7] Vale la pena destacar que los comienzos de la nanosintaxis se remontan a un artículo de Hale, Kenneth y S. Jay Keyser. 1993. Titulado: "On Argument Structure and the Lexical Representation of Syntactic Relations" "Sobre la estructura del argumento y la representación léxica de las relaciones sintácticas". En The View from Building 20, Editado por Kenneth Hale y S. Jay Keyser, pp. 53-109. Cambridge, MA: La prensa del MIT. ISBN 978-0-262-58124-0. Consultado en la web. Ver referencia bibliográfica sobre Nanosintaxis
[8] Ídem
[9]El sincretismo en lenguaje, es un fenómeno por el que dos o más valores morfosintácticos comparten la misma forma. Por ejemplo, en español, la 1ª y 3ª personas del singular son idénticas en varios tiempos verbales: así, cantaba puede implicar que el sujeto que canta sea yo, pero también él o ella; lo mismo pasa con cantaría, cante, cantara, cantase; estas formas proceden de formas latinas que sí distinguían ambas personas, pero la desaparición durante la formación del español, y otras lenguas romances, de varias consonantes finales características de la conjugación latina ha dado como resultado formas sincréticas. En morfología, el sincretismo es típico de las lenguas fusionales.” Consultado en la web. Ver referencia bibliográfica sobre el tema.
[10] “Syntax is an entirely pre-lexical system and the lexicon is a way of interpreting syntax (and mapping it onto other representations – such as conceptual representations and gestural (phonological)” (Starke, 2009. Pág. 2)
[11] También puede ser fonética- fonológica o semántica; formal o categorial, o sustantiva.
[12] Cabe mencionar la hipótesis I: El aspecto impulsa la sintaxis. La proyección y la interpretación de los argumentos es completamente composicional
[13] Y aquí podemos reflexionar en el dicho: “está muerto en vida”, para referirse a una persona que ha quedado en estado vegetativo, podría entenderse que la expresión es inadecuada porque o se está muerto o se está vivo.
[14] Esta información fue consultada en la web. Ver su referencia como: “Valores de se” 


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